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Las traducciones juradas son firmadas por un traductor, y su firma se certifica en un notario o abogado.

Una traducción jurada se constituye de las siguientes tres partes:

1) El documento o texto en el idioma original.

2) El texto traducido en el idioma de llegada.

3) Un documento firmado por el traductor, certificado por un abogado o notario, en el que declara por su honor que la traducción realizada por él es fiel a la versión original del documento.

Una traducción jurada para ser utilizada en otro país contiene igualmente la Apostilla de La Haya. La Apostilla de La Haya es un documento mediante el que la Procuraduría General de la República certifica la autenticidad de los actos públicos publicados (en este caso, la certificación de la traducción realizada por un abogado o notario). Los países que aceptan la Apostilla de La Haya son solo aquellos que han ratificado o adherido al Convenio de La Haya. El sitio web del Convenio de La Haya contiene la lista de países miembros: http://www.hcch.net/es/instruments/conventions/?cid=41.

Cabe recordar que la traducción jurada como tal incluye todos los documentos mencionados anteriormente. Ninguno de estos documentos puede ser suprimido ya que ello anularía la validez de la traducción jurada. Si solicita la traducción de un documento original que en el futuro pueda necesitar para otros fines, es aconsejable que no lo incluya en la traducción. En su lugar utilice una fotocopia legal del mismo. Ejemplos de este tipo de documentos: un certificado de nacimiento, un título universitario, declaraciones médicas, entre otros. En suma, todos aquellos documentos que son difíciles o imposibles de obtener nuevamente, o cuyo coste es demasiado alto.

No dude en contactarnos si tiene más preguntas en relación a las traducciones juradas: info@m21global.com.